Café Tacuba en concierto, foto de mi celular
Antier, jueves, me fuí al concierto de Café Tacvba.

En los boletos y posters decía que empezaba a las 6 pm y yo iba como 40 minutos tarde. Pero llegamos -yo en compañia de mi inseparable novio- y todavía no dejaban entrar a nadie. Después de una espera moderada nos dejaron entrar.

Nosotros habíamos comprado los boletos de cancha de oro, osease los más caros, 350 pesos. Había también de cancha de plata y los generales que eran en las gradas.

Entramos y la cancha estaba dividida como a partir de la mitad hacia atrás para los de plata, quedaban lejiísimos de el escenario.

En el area de oro, no se si en las demás también, andaban vendiendo sushi -guacala- y hamburguesas y hotdogs, capuchinos en raspa, cerveza etc… Nosotros nos comimos unas papitas.

3 bandas salieron antes de Café Tacvba, primero Ya Juana, o yajuana o como quiera que se escriba, éstos eran un grupo como de 4 tipos y 2 tipas que cantaban canciones cholitas, hip hopeaban y como que le tiraban a reggaeton, con tamborcitos y bongos -estilo kinky- y una de las chicas vestida como las de rebelde que no cantaba y nada más andaba ahi bailando y de linda. Me diéron lástima, fueron rechazados por el público casi totalmente, es que no se a quién se le ocurrió poner a un grupo de hiphoperos frente a un público rockerillo… Luego de ellos salieron Gruiss Spectra, un grupo local que toca de telonero en cada concierto de la ciudad, ya me fastidiaron… Y Bengala, que para mí fueron los menos pior, tienen buen sonido y me gusta una canción de ellos que sale en el radio, ni sé el nombre.

Luego llegó el plato fuerte, los Tacubos más un baterista invitado.

Tocaron muchas canciones, entre esas fueron: ingrata, fin de la infancia, el baile y el salon, la chica banda, medio día, eo, déjate caer -con todo y bailecito como en el video-, trópico de cancer, el puñal y el corazón, el metro, como te extraño, alarma la de tos, y como unas 5 de su nuevo disco incluyendo volver a comenzar, entre otras. Si duraron un buen, más de 2 horas fácil, pero yo perdí noción del tiempo.

Lo que me cayó en las gónadas* es que después de que Cafeta tocó como 4 canciones dejaron pasar a todos los de zona plata a la zona oro, es decir que dejaron que los que pagaron 250 pesos se metieran junto con los que pagamos 350, perdón por la expresión pero ¡que huevos!… Eso fue injusto, pague 100 pesos más por nada… esas son ching”·$$%s.

Pero de consuelo y recuerdito me quedé con la uña que usó Joselo -el guitarrista- la aventó al público y mi novio la agarró tirándose a la tierra primero que otro chavo y se la ganó, ¡juas juas juas!.

Se acabó como a la 1 am y poquito después, cuanto terminaron se bajaron del escenario y se treparon rapidísimo a su camioneta que salió velozmente del estadio. Casi ni me daba cuenta de que se habían ido.

Estuvo bien chido, y ya por fin fui a uno de sus conciertos.

* Las mujeres también tenemos gónadas y son los ovarios.

kozmica-tirada

Siempre hay una primera vez. Para todo.

Ayer, en mi corta vida de conductora automovilística, se me quedó el carro XD.

Con eso de decir me quedé tirada, se me afigura que yo me quedo literalmente tirada en el piso… Pero no fué así, lo que ocurrió fue lo siguiente:

Salí de la escuela y todo bien, todo regular, y llegamos mi morrito y yo a comer a un wendys que queda de pasada. Entramos, comimos, bla bla bla, jajaja, y ya nos salimos dispuestos a irme a mi casa . Nos subimos al carro, y al girar la llave no prendió, otra vez y tampoco prendió, y otra más… ¡No prendía! Como yo soy una papa -osease que no se nada- en mecánica mi novio se puso a revisarlo y picarle la pila y no se que más. Yo me quedé con mi cara de angustia viendo todo lo que hacía.

Le hablé a mi mamá, y la solución que me dió fue dejar el carro todo cerrado e irme a mi casa en la ruta (autobús), eso me hizo recordar lo que se siente ser transportada como ganado.

Pero no se preocupen por mi, yo y mi kozmicmovil XD, estamos de nuevo en circulación… aunque eso si es de preocuparse juas juas juas… :P

sin-dormir

Hay algo que se dice persona non grata, y así se califica a personas que no son agradables. Como mis vecinos de enfrente.

Resulta que desde ayer, como a eso de las 10:30 de la noche pusieron música a un volumen insoportable. A ese volumen que aunque cierres la ventana y te tapes los oidos con la almohada no lo puedes ignorar. Casi estoy segura de que fue el borrachín de la calle el que lo puso, pues al mismo tiempo que la música era un escándalo el viejo borracho también, gritando groserías y vulgaridades a todo pulmón en medio de la calle.

¿Y yo? Apretando los dientes de frustración… Chinche viejo. Que poco respeto.

Y luego se preguntarán “¿Y porque kozmica no le habló a la policía para que callaran al viejo y la música?” Bueno, como ya sabrán cuando le hablas a la policía te piden tu dirección y tus datos y cuando llegan a “solucionar el problema” primero llegan a la casa de quién llamó, y así todos los vecinos, incluyendo a los que denuncias, se enteran de que fuiste tu quien llamó a la policía y te agarran coraje…

Y a mi el viejo borracho me da miedo, pero todavía más sus hijos cholos y malandros grandes. Que tal que le hable a la poli, se den cuenta, y al día siguiente las llantas de mi carro amanecen misteriosamente ponchadas.

Y me quedé haciendo corajes… Me despertó la música -que dejaron toda la noche- como a las 6:45 de la mañana. Me despertó Valentin Elizalde a todo lo que daban las bocinas, y de tiempo en tiempo se les rayaba el disco y ponian radio en una estación que sonaba a Elizalde y Lupillo Rivera -_-!…

Creo que apagaron ya todo como a las 11 o 12 de la tarde.

Pin·$&! vecinos.

A, bien pirata ayer que llegué tarde a mi clase de Diseño. Déjenme les platico…

Esa clase nos la imparte una maestra, una gordita que siempre sieeeeeeempre se pone doble blusa -si una ensima de la otra-, es una maestra joven y fresilla. En fin, ella nos dijo que tal vez no iba a poder llegar a darnos clase ese día -ayer-. Entonces se me hizo tarde -cosa que casi nunca me pasa, ¡¡¡deveraaas!!!- y ahí iba yo en el super tráfico que se hace en la mañana y que llego como 15 o 20 minutos tarde. Entro a la uni, entro al edificio subo las escaleras y abro la puerta del salón, me asomo y no veo a la gordis por ningún lado pero sí veo que hay unas cosas sobre el escritorio de la maestra. Me encojo de hombros y me meto. Cuando iba entrando un tipo que ni siquiera estaba en la clase se me queda viendo raro, yo creo porque llegue tarde, “¡pero a ese que le importa!” pensé, me voltié así como mostrando una actitud de “que te importa” y seguí caminando hasta donde me siento yo.

Luego unos amigos tenían dudas de como entregar un trabajo de esa materia y le dicen al tipo ese “Oiga profe, ¿cómo vamos a entregar la tarea?”… Ahí caí en la cuenta de que el tipo era el profe provisional… U.U y yo pensando que era un tipejo metiche y viéndolo feo.

Eso pasa porque los profes no se ven como profes, si no como alumnos, no es la primera vez que me ocurre algo por el estilo.

El semestre pasado, el primer día de clases, estaba yo afuera del salón esperando que llegase la maestra -que yo no conocía-, y nomas pasaban alumnos y alumnas, hasta que se me hizo raro que no llegara así que me asomé al salón y la maestra ya esaba adentro, pero resulta que la había confundido con una alumna y así comencé el semestre, entrando tarde.

A los profes jóvenes deberían obligarlos a usar un gafete que diga “TICHER” para evitar confusiones.

¿Les ha ocurrido algo parecido?

tarjetas-de-credito

Hay un comercial de Visa Electron o Master Card, o alguna tarjeta de crédito así en el que todo el mundo paga con tarjeta en una especie de cafeteria y todo es felicidad y orden, supuestamente toda la gente avanza rápido y con armonía hasta que a un baboso se le ocurre pagar con efectivo y arruina tooodo el movimiento y se acaba la fluidez.

No señor, eso es pura fantasía.

He aquí la realidad.

Fuimos mi novio y yo al supermercado a comprar algunas cosas. Ya tenía lo que quería y nos fuimos a pagar a las cajas, naturalmente me formé donde había menos gente. Pagó una señora y seguía otra antes de mí.

La desesperación y los hechos:

Esta señora, de unos 35 o 40 años, sólo iba a comprar un par de coca colas de 600 mililitros. La cajera las pasa por el lector de código de barras y le cobra, “son 12 pesos” -creo que eso fue, ni sé cuanto cuestan, no compro coca-. Y la señora saca su tarjeta de sepa que banco para pagar, la cajera la pasa por la cosa esa donde se pasan las tarjetas y le dice “no tiene fondos”, la señora saca otra tarjeta y se la dá a la cajera, “tiene 2 pesos con 40 centavos” -aqui yo ya tenía cara de querer matar a la vieja-, entonces la señora le da un billete de 200 pesos y le dice “cóbreme de la tarjeta y lo que falta de el billete”. Osea que de la tarjeta iba a pagar nomás 2.40 pesos y los 9.60 de el billete y resulta que la cajera no tenía cambio o no sabía contar porque se tardó… y todavía que la vieja firmara el boucher y nooooo no maaaaaaaaanchen.

El caso es que duré una eternidad ahí por culpa de la vieja esa, por 12 pesos pasé como 10 minutos de abrumadora desesperación y pensamientos homicidas.