Saliéndonos un poco de los temas que estan de moda *cof,cof* influenza *cof*, me alegra leer una entrada en enGeneral (sí, en enGeneral, no es mi culpa repetir la palabra en, el blog ya la lleva en el título) que habla de Obama (una moda que no esta ahora en boca de todos pero que sigue dando de que hablar) y muestra fotografías de este presidente como esta:


Sí, es Barack Obama jugando con un balón en su escritorio, la foto la tomó el fotógrafo al parecer clandestinamente, o al menos Barack no sabía que el fulano estaba en la ventana.

Una foto como esta que tiene más de cien comentarios en flickr, nos recuerda que el hombre más poderoso del mundo (o eso dicen) también es humano, también se aburre, se fastidia y juega con un balón mientras espera, y eso no es todo, también abraza a su mujer:


Wow.

Ya sabemos que el amor y simpatía a Obama se respira en el aire, a pesar de que muchos digan que el presidente tiene de bueno nomás la facha no podemos ignorar que tiene carisma.

A mi me cae bien y ya (como sí lo conociera en persona, ja!).

Puedes ver más fotografías de este señor en la galería oficial de la casa blanca (en flickr).

Ahora que también cabe la posibilidad de que Obama sea un robot de esos nuevos que imitan el comportamiento humano y haya todo un teatro para hacernos pensar que es buena persona mientras ejecuta actos de gobierno infames sin darnos cuenta por estar viendo sus simpáticas fotos, uno nunca sabe…

Uy no quería hablar de la influenza, porque ya está en todos lados, en el radio, la tv, periódicos, revistas, y porsupuesto contagió todo el internet. Pero ya qué, me agarré a escribir y ni modo.

No les voy a informar que es la influenza, ni tampoco los cuidados que se deben de tener en esta epoca de pandemia (¿que palabra tan fuerte no?). Voy a hablarles de otra enfermedad mucho más contagiosa, sí, ya lo leíste en el título de este artículo, es la fiebre de pánico.

Yo vivo en México, en el norte, muy al norte, y a mí todo el teatro que se trae la influenza en el Distrito Federal ni siquiera me llega a rozar, acá no ha pasado nada, no me cierro a la posibilidad de que llegue a pasar, claro, es un virus y demás, pero acá ni enfermos ni muertos y algunas personas andan como si fuera a venir un mega tornado o calamidad devastadora, aunque el virus no haya llegado ya anda todo mundo paniqueado.

Me parece ridícula la idea de la influenza como un “compló” del gobierno, idea que ya esta esparcida en la red. Me parece ridícula la covertura de los medios, por favor, ¡en algunos países piensan que nos estamos muriendo todos!

Y mirenme a mí, desvelada a las 4am porque mañana no tengo clases en la universidad porque se suspendieron por la pandemia de gripe porcina -que es lo mismo que la influenza-.

Hay que entender unas cositas:

  1. No se esta acabando el mundo.
  2. Si te pega la enfermedad no significa que vayas a morir, es tratable ¡y hasta te curas!
  3. No ha habido miles de miles de muertos como a veces he escuchado por ahí.
  4. Los medios exageran, mucho.

Y qué más puedo decir yo sin llegar al cansansio de seguir hablando más de este tema que esta tan gastado desde hace días, pues nada, en resumen hay que tener medidas preventivas, claro, pero repito, no se esta acabando el mundo.

Solo nos queda tratar de disfrutar (o sobrellevar) estas “porcinas vacaciones”.

Pues sí el título es muy descriptivo, pero acá les voy a detallar más el asunto, sobre todo para los que les interese estos rollos de las perforaciones.

Hace muchos días, por allá de julio del 2008, me perforé la ceja y me puse un aretito, claro que yo sola no me agujeré, fuí con alguien que sabe de eso,  un profesional, aclaro porque tengo amigos locos que se agujeran solos.

Pues andaba yo super feliz, y así hasta hace pocos días noté que había cambios en el aspecto de la perforación. Nada de infección ni sangre o alergia, lo que noté es que los agujeritos por donde pasaba el arete estaban más cerca entre sí, y a medida que pasaban las semanas más notaba yo eso. Traté de ignorarlo hasta que mi novio y mi mamá también lo notaron y me lo dijeron.

Entonces pensé “o mi cuerpo rechaza el arete o el arete está creciendo“, claro que me quedé con la primera opción.

El caso es que a mi cuerpo simplemente no le simpatiza el pedacito de acero quirúrgico que traía en la ceja y decidió expulsarlo, lentamente, haciendo que cada vez quedara menos carnita entre la pieza y si lo dejaba ahí eventualmente se iba a “botar”, a caer, prácticamente mi cuerpo lo iba a escupir fuera de sí.

Deja te explico con dibujitos:

rechazodepiercing

¿Porqué sucede?

Pues, nomás, no es alergia ya que no hubo granitos ni comezón ni enrojecimiento, ninguna clase de molestia o incomodidad, simplemente digamos que el material del arete y mi organismo no eran compatibles. Para el cuerpo el piercing es un objeto extraño, un intruso y simplemente tiene que sacarlo.

Consecuencias

Si no te quitas el arete pues terminará siendo expulsado por el cuerpo, un día se te caerá y ya. Dependiendo de cada quién a veces puede ser doloroso porque cada vez habrá menos piel sujetándolo hasta que sea solo un hilito haciéndolo muy frágil. Cuando se cae deja una marquita alargada, una línea de cicatriz abarcando la distancia entre los dos oyitos iniciales de la perforación.

Como evitar un rechazo y recomendaciones

Realmente no hay modo seguro de evitar que tu cuerpo vaya a rechazar un material porque cada organismo es diferente, aunque, según leí por ahí los aretes de titanio y de teflón son menos rechazados en general. La única recomendación que puedo dar es que si notas indicios de que tu cuerpo rechaza el arete pues vayas con la persona que te perforó a informarte, a aclararte la duda, y si efectivamente te lo rechaza pues ni modo, a quitarse la pieza o sufrir las consecuencias.

Como dije, yo me quité mi arete, lo que es una lástima porque me gustaba como se me veía, ahora lo hecho de menos, pero así es la vida, ahora tendré que hacerme una perforación en la oreja para compensar…

No soy ni perforadora profesional, ni médica, esto es simplemente un artículo basado en mi experiencia personal.

Aquí no es diccionario pero sí les voy a definir la palabra gay con mis palabras, concepto del idioma inglés tan utilizada en muchos otros.

Gay:

  1. Alegre, jovial. Mucho antes de que gay significara homosexual, la palabra era usada para referirse a algo o alguien alegre, pero ya casi nunca se usa de ese modo. Ejemplo de uso: Eres gay.
  2. Homosexual. No sé desde cuando pero hoy en día el significado más usado es éste, se usa para referirse a personas que sienten atracción por otras de su mismo sexo. Ejemplo de uso: Eres gay.
  3. Ñoño, estupido. La palabra gay tambien ha sido usada para referirse a cosas o personas que no gustan, usualmente por hombres “machos” que quieren hacer notar su virilidad. Ejemplo de uso: Eres gay.

Durante el transcurso de esta Semana Santa (que ya concluyó si no me equivoco), estuve siendo bombardeada por conceptos religiosos, en la televisión la programación diaria se vió invadida por películas de Dios, incluso en mi casa pusieron un VHS (y yo pensé que ya no había de esos) de Jesucristo Superestrella, en el radio, en el periódico, incluso en la noticias se metió esto de la resurrección de Cristo y el perdón de los pecados, fué noticia la procesión que actúa la gente en la que un fulano se va cargando una cruz y también lo fué el evento de “la quema de Judas”, que hasta ese entonces ignoraba que existía.

Bien. Pues me puse a investigar, a leer, en el basto contenido de internet -muchas veces caí en la wikipedia- sobre la religión que impera en mi casa, la católica, y entre más leía más segura me volvía de no considerarme una de ellos. Fuí bautizada, hice primera comunión, mi mamá quiere que me confirme pero definitivamente no esta en mis planes. De hecho, ya no me considero católica ni por equivocación, ¿qué soy entonces?, pues pensaba decir que soy agnóstica, porque me gusta creer en la existencia de fuerzas paranormales y energías universales y cosas así…

Mientras veía la película de Jesucristo Superestrella (que me gusta por el ritmo de la música funky), recordaba lo increíbles que son esas historias -y lo inconsistentes también-, a veces en mi casa se ofenden porque considero la religión a la par que la mitología griega, eso son, mitos, historias fantásticas de dioses y hombres, y a la gente le gusta, claro, es como una película de ciencia ficción que te dice que no estas solo, que pese a que nadie en el mundo real te quiera sabrás que hubo alguien que murió por ti y tienes que estar agradecido, sino irás al infierno.

Entonces pensé ¿hay un método para dejar de ser católico oficialmente?, eso pregunté en twitter, y me mencionaron la apostasía, que consiste en practicamente que yo le mande una carta al obispo de mi comunidad diciéndole que ya no quiero ser católica, explicando mis razones, luego lo más probable es que me quisieran convencer del error en el que estoy, de no dejar la “fe de la verdad” y cosas así, yo insistiría y finalmente me borran de sus estadísticas, quitan mi nombre de la lista de borreguitos que se cree todo, queman mis certificados de bautizo y demás y me anotan en la lista de herejes que se van a ir al infierno sin remedio. O eso es lo que tengo yo entendido.

Pensé en hacer eso de la apostasía, pero me da una flojera total, además de que tendría que alegar en mi casa en un juicio oral contra mis papás porqué cometer aquel hecho de rebeldía, me dirían cosas como que hago eso solo por darles la contra y cosas así, y no estoy de humor para pelear con diálogo algo en lo que se que nunca voy a ganar (los católicos son conocidos por tercos e inflexibles)…

Entonces heme aquí, me declaro NO-católica, aun no sé si agnóstica al 100%, incluso ando investigando sobre el budismo, se me hace “interesante”, quién sabe si termine siendo atea al final, pero definitivamente católica no soy, lo cual ya es ganancia.

Hay que abrir los ojos gente, despierten de esos cuentos increíbles, de eso que convierte todo lo divertido en pecado, hay que dejar de sentir culpa por cualquier cosita y vivir la vida.

¡Abajo el catolicismo, arriba el libre pensamiento!

Uy, que revolucionaria me leí.