Ayer en la noche, estaban los vecinos borrachos.
Varios hombres tomaban fuera de su casa y a la par cantaban canciones de despecho rancheras con esa entonación como de gato en celo (o sea sumamente ruidosos y frustrantes). Todo ese ruido llegaba hasta mis aposentos, sacrosanto lugar desde donde redacto las palabras que luego vierto en este blog.
Ese ruido, ese gorjeo incesante de borrachitos al son de Valentín Elizalde, me hicieron perder la concentración. Hasta quice cerrar mi ventana para no oirlos tan fuerte, pero mi ventana ya estaba cerrada… Digo, porqué no en lugar de cantar canciones de Elizalde cantan alguna de los Beatles, o Queen, o Tacvba, o Placebo, hay tanto de donde escojer, si fuera una canción de esas bandas no me molestaría tanto, chance hasta me pondría a cantar también.
Hoy, pude haber escrito el mejor post de todo el mes, o el año, pero en lugar de eso, estoy haciendo un berrinche escrito a causa de mis ebrios vecinitos.
Si tomas no manejes.








