No se si se acuerden pero hasta hice un post sobre que me van a operar mañana.

Lamento desilusionar a los que no lo han leido pero no, no me operaré los senos.

Y como me da flojera explicar de que se trata solo diré que involucra sangre, anestesia y dolor.

Entonces -para hacerla de emoción- decidí hacer mi testamento, por si no vuelvo de la anestesia -que ni siquiera sé si es anestesia general-.

Ya sé que es exagerado pero a mi me gusta exagerar de vez en cuando.

Lista de objetos y a quién se los dejo:

Mi laptop: ¡A nadie me la llevo a la tumba, jojojo!
Mi nintendo DS: A mi novio.
Mi cochinito -que incluye el dinero que contiene-: A mi hermanito
Mi gata -a la que adoro-: A mi mamá… aunque no le gusten los gatos XD
Mi blog: Se queda para el recuerdo.

Emmm, me sonaba más divertida la idea de escribir este post en mi mente pero ya me aburrí…

En fin, como una advertencia, a los que conosco y no me comenten en esta entrada si me muero voy a jalarles los pies cuando esten dormidos y demás cosas terroríficas. Jua jua jua.

Paz.

A todos nos pasa, que esta pequeña maravilla se pone en “huelga” y deja de funcionar como debe.

Pues bien, de hace unos días mi msn messenger se cierra apenas lo abro. Así nada más.

Apenas meto mi contraseña y clickeo SIGN IN y me sale una ventanita con sonido de alerta y dice: Windows Live Messenger has encountered a problem and needs to close. We are sorry for the inconvenience.”, me quedo con 2 opciones, send error y don’t send. Cualquiera que pique se cierra.

Entonces arrastro la ventana hasta abajo, por la barra de inicio, y aún asi me estorba.

Si, ya desinstalé y volví a instalar, busque virus y adware con diferentes programas, incluso instale el messenger live plus para ver si me ayudaba… nada… sigue igual.

Por eso no se sorprendan si rara vez estoy online.

¿No tendrá remedio?, ¿alguna sugerencia?… se agradece la ayuda.

Los artículos que considero esenciales cuando salgo de casa varían según situación pero los puedo resumir a 2 categorías: Mochila (cuando voy a la uni), bolsa de mano (cuando salgo a algun otro lado).

Esenciales en la Mochila:

- Una navaja, cutter o X-acto, porque nunca se sabe cuando tendré que mochar a alguien, o algun material.
- Lápices, al menos un H y un B.
- Mi memoria usb.
- Un espejo, ¡sí soy vanidosa y qué!
- Un brillo labial, para no traer los labios secos, secos.
- Un cuaderno de dibujo.
- Mis celulares (son dos porque uno es el número oficial para todos, y el otro es línea directa a mi novio jojo).
- Pañuelitos desechables, por eso de que se me afloja la moquera.
- Money

Con eso sobrevivo más que bien en la universidad, por el momento.

Esenciales cuando salgo, en mi bolsa:

- El espejo, jojojo, enserio que no puede faltar cuando ando fuera de casa, aunque no me maquillo mucho tengo la manía de verme reflejada cada tanto tiempo… :/
- El brillo labial.
- El money
- Pañuelitos desechables.
- Cartera.
- Celulares.

Como ven se repite lo de la mochila pero algunas cosas se excluyen. Trato de cargar lo necesario nada más, pero es claro que si saco algunas cosas de las que mencioné no me muero.

Yo soy bien nena para cosas que tengan que ver con aplicarse una vacuna, extracción de sangre y cosas así. En general no me gusta que objetos punzocortantes atraviesen mi piel o tejidos (con la excepción de mis aretes y el piercing que me puse, y el que me pienso poner).

Como sea, enterados sean de que uso frenos, brackets, dientes de lata, etcétera. Y no me importa tener casi 20 años, nunca es tarde para tener una sonrisa colgate (ouch que feo quedó el comercial, y lo peor es que ni me pagan). Entonces, para que me puedan colocar los brackets en los dientes de abajo -en este momento solo traigo los de arriba- me tienen que sacar las muelas del juicio.

Si, me da miedo, sobre todo porque ni siquiera están afuera completamente. Tengo apenas como unos piquitos de muela por fuera de la encía. Y según lo que he preguntado/investigado/averiguado los pasos son así:

  1. Abro la boca
  2. Me anestecian (picandome con una agujota… sniff)
  3. Abren/cortan la encía (auuuuuuu…)
  4. Ignoro como pero sacan la muela, espero que no sea a lo salvaje, es decir, que jalen con unas pinzas y ¡zas!, muela fuera. (Si la muela está cubierta de hueso siga con el paso 4, de no ser así brinque hasta el 5)
  5. Si hay hueso sobre la muela pues no la pueden sacar, así que la cortan en cachitos, aún adentro de la mandíbula y encía, y luego sacan pedacito a pedacito (escalofríos… x_X)
  6. Ya sin muela del juicio suturan la encía.
  7. Te ponen a morder una gasa o algo así por media hora o más para detener el sangrado.
  8. Fin.

Nomás de pensarlo me da cosa, me da cañangas ñangas… Y luego me dirán “pfffff… kozmica, tanto llorar por una muelita del juicio…”, pues no mi queridísimo lector, no una, si no ¡dos!. O sea que va a ser doble anestesia, doble sufrimiento, doble sangrado, doble todo.

Bujuuuu, pobrecita de mí… Mi cita con la cirujana dentista es el sabado 24 de este mes, asi que si no posteo nada a partir de esa fecha, ya sabrán que morí o algo XD.

Deseénme suerte, o menos dolor, o algo alentador… sniff.

Y no hablo de un descuento alocado en el precio de los pantalones en alguna tienda de ropa, hablo de que mi guardarropa se vió reducido dramáticamente a la mitad, en el departamento de piernas.

Resulta que ayer, en la noche, me puse a medirme todos y cada uno de mis pantalones para descartar de una buena vez los que ya no me quedan, los que me aprietan, los que me quedan cortos y los que de plano no me gustaban.

Así me fui, uno por uno, pantalón sube, pantalón baja. Se va al closet de nuevo o a la canasta de los rechazados.

En el transcurso de dicha operación, me topé con distinta clase de pantalones…

- El pantalón halagador. Que me quedaba como anillo al dedo, nada falta, nada sobra, todo en su lugar. Puntos extras para mi ego.

- El pantalón que se encogió. Ese que, sin razón aparente, está más chiquito que la última vez que me lo había probado, queríendome engañar y hacerme parecer que yo soy la que engorda.

- El pantalón que muestra cambios sicológicos. Jojojo, desde cuando tengo un pantalón rojo con correas, y éste con remachitos dorados jajaja.

- El pantalón reto. A como dé lugar, en un par de meses voy a entrar en ese pantalón, ¡así sea que tenga que hacer 28349493828 abdominales por noche!

Después de un rudo proceso de selección, (dados, volado, piedra papel o tijeras, de tin marin…). Me quedé con -menos de- la mitad de mis pantalones.

Es cierto que subí un par de kilitos, pero también que tenía pantalones que me había comprado desde la secundaria, esos que ni aunque me quede en los huesos me volverían a subir.

Ahora, tengo más espacio en mi closet y ganas de pantalones nuevos.

PD: fotografía patrocinada por el tiradero de mi cuarto, es real, todo eso se va.

Ciao!