Este es un post completamente sobre mí materialismo y felicidad egoísta generada gracias a esta hermosa navidad que se aproxima.
Hace unos días fui acompañada por mi má para elegir y comprar mi regalo de navidad que es nada menos que una cámara digital DSLR Nikon modelo D40 (acá hay detalles técnicos). Y esa belleza se vé más o menos así:

¿No es hermosa? Lo malo que no me dejan usarla hasta que sea navidad y me muero de ganas ya de andar fotografíando todo.
Ahora, algunos que saben de estos aparatos me dirán “¿porqué no te compraste la D60? es mejor…” o cosas similares, pues sencillo, no estaba dentro de mi presupuesto, si fuera por mí me compraba la más machín de todas las camaritas que había ahí, una de más de 2000 dólares con un lente macro y telefoto y bla, bla, bla. Pero soy pobre y pues con esa maravilla estoy más que feliz.
Hace bastantes ayeres aquí mismo comenté que había adquirido mi primera cámara análoga, una bonita Minolta x700, que sigue siendo mi bebé. La diferencia es que la minolta es de rollo y revelado y esas cosas que también son geniales (he revelado en blanco y negro a oscuras con químicos y toda la cosa). Pero la nikon como es digital pues con ella me brinco el proceso de revelado y sólo descargaré las fotitos a la compu. Luego podrán ver este blog lleno de fotos, sea eso bueno o malo.
Ah, para los que no sepan, no se compara con una powershot, o cybershot o esas cámaras para nenas. Esa Nikon D40 es profesional, de esas que les cambias el lente y haces enfoque manual, usando el diafragma, obturador… Luego me encantaría conseguirme un lente macro.
Pues ya quiero que sea navidad. :D










