El equipo de Tom Cruise y compañía cumplen la misión de entretenernos, pero le falta un poco para llegar al espectáculo y emoción de entregas anteriores.

Poster Misión: Imposible Nación Secreta

Ya son 5 películas en la saga de Misión Imposible, protagonizada por Tom Cruise y ha habido algunos altos y bajos. En los altos, la 1 y la 4 me han gustado bastante, en los bajos definitivamente la 2 fue una vergüenza que debería de desaparecer.

Debo de aclarar que aunque he visto toda la saga no soy lo que se dice fanática, ni de las películas de Misión Imposible ni de Tom en específico, aunque, generalmente protagoniza películas palomeras disfrutables.

Misión: Imposible Nación Secreta (título original Mission: Impossible Rogue Nation, 2015 -¿por cierto que onda con separar con “:” lo imposible de la misión?-) no es la excepción. El filme entrega lo típico en la saga, una historia de espías, Ethan Hunt (Tom Cruise) haciendo acrobacias peligrosas, persecuciones, riesgo y espectáculo, aunque a mi parecer en menor dosis que en la película anterior.

Y es que si algo le faltó, en mi opinión, es más espectacularidad y aparatos de espías cientificoides. Parece que la historia y tensión dependieron mucho más de la trama y conspiraciones que de las hazañas del equipo, no es que esté mal, pero yo no me pongo a ver una de Misión Imposible por su drama o historia. Otra de las cosas que me gustó menos es el villano, que parecia un Steve Jobs malévolo. Le faltó algo, no sé bien qué, pero sé que algo faltó.

Al momento de escribir esta reseña la película aún está en los cines, así que puedes ir a verla, pero, por lo que más quieras, no compres boleto para sala 4DX. De las varias películas que he visto con el gimmick del 4DX ésta ha sido la peor. No vale la pena el coste del boleto, mejor vela en IMAX o normalita.

 

Veredicto

En resumen: es una película entretenida y sigue la pauta de las anteriores aunque es menos espectaular que Ghost Protocol.
Calificación: 7/10