Ya de hace bastante tiempo que sé que existe deviantART, esa como red social de artistas, dibujantes y en general gente creativa -o que quieren serlo-, en la que como en todos lados te creas una cuenta pero en este caso es para compartir tus obras.

A veces podemos encontrar cosas excelentes, verdaderas obras de arte, y también podemos encontrar cosas sin importancia (como en todos lados y ámbitos), también hay quienes regalan ahí sus iconos para descarga, fotografías de stock, y muchos otros recursos. Ya varias veces en Oh! Gráfico he publicado recursos encontrados en deviantART por la buena calidad que ponen algunos en su trabajo.

¿Y porqué no me había hecho una cuenta antes? (sí, “había” porque ya me hice una). Nunca me había creado una cuenta porque primero, tengo ya mi portafolio, segundo, no lo veo como algo muy serio, de hecho creo que los artistas grandes casi siempre tienen su web o portafolio aparte, o en otras redes como Behance, y deviantART -no es que sea malo- pero lo veo como algo más social con eso de los comentarios.

Pues bien, ya que varios de mis contactos tienen su perfil en esa cosa, y a veces yo elaboro dibujos o ilustraciones que no quiero poner en mi portafolio pero que me gustaría exponer pues me pareció bien crearme una cuenta ahí y aquí está.

Asunto de derechos

Con mi cuenta creada voy yo bien feliz a subir mi primer trabajo, cuando me encuentro con un temible  “USER AGREEMENT” (acuerdo de usuario) larguísimo, el cual, aunque no lo crean me leí todo, aunque como suele suceder en los acuerdos legales con tanto rollo de términos extraños me confundía un poco, pero, en general, parece que cualquier cosa que subas a deviantART, ellos, o sea la empresa, tiene los derechos de reproducirla, publicarla, modificarla y hacer lo que se les antoje con ella, prácticamente les cedes los derechos. Corríjanme si me equivoco.

Y nada más de leer todo eso me espanté, ¡no quiero que nadie tenga más derechos que yo sobre lo que yo misma produzco!, y casi abandono la idea de tener cuenta ahí, indignada cerré la ventana y me puse a hacer otra cosa. Luego de pensar un poco, y comentarlo con algunos amigos, llegué a la conclusión de sí usarla pero solamente para subir fanarts (obras realizadas con personajes ya existentes de películas, series, juegos…) al fin y al cabo de esos ni yo tengo los derechos.

¿Tú tienes cuenta?, ¿cómo vez el acuerdo de usuario?

Formspring

¿Formspring?, si tienes cuenta en Twitter como yo, seguro ya oíste hablar de él, incluso puedes estar harto de este servicio sin haberlo usado todavía nomás de leer tanto el nombre.

Formspring.me es una web en la que tu te creas una cuenta, como twitter o facebook o cosas así, pero el objetivo no es socializar así nomás sino ponerte a responder lo que te pregunten. Al parecer ha gustado bastante a algunos twitteros, ignoro si a los facebookeros también ya que, aunque tengo cuenta, nunca entro…

Como sea, la mecánica es que la gente te puede dejar una pregunta, de lo que sea, y esta aparece en tu Inbox (bandeja de entrada) y luego tu la respondes y aparece en tu perfil para que todos tus fans la puedan ver y se puedan enterar de todos esos detalles interesantísimos de tu persona o de boberías también, depende de la pregunta.

En las opciones puedes elegir entre si permites o no preguntas de usuarios anónimos o solo registrados. Y si la pregunta es ofensiva o muy boba o te da flojera pues simplemente no la respondes y ya.  También puedes asociar tu cuenta a otros servicios sociales y hacer que cada que respondas una pregunta aparezca un tweet o nota automáticamente.

Ahora, ¿es algo útil?, primero pensé o es una pérdida de tiempo o un pasatiempo más, pero pues supongo que puede servir como otra forma de contacto para la gente a quien le interesas, aunque si a alguien le urge mucho preguntarte algo pues te lo pregunta en vivo o por otros medios que existen desde antes (mail,blog,twitter), por eso digo que más bien parece un “servicio” para estar de vago o chismorreando.

Yo hice mi cuenta, claro, lo probé y me hicieron un par de preguntas cuando anduve anunciando “pregúntame algo jijiji”, pero al rato, como no le hice tanto caso las preguntas dejaron de llegar y la cosa quedó ahí.

Ahora, mis preguntas son ¿tú tienes cuenta?, ¿te gusta, lo odias?

Si no sabes qué es twitter es porque vives debajo de una roca (lee esto). Y para los ya iluminados pues sigamos.

Algunos twitteros profesan la reciprocidad como una virtud suprema en el rollo este del microbloggin’, diciendo algo más o menos así:

Si te followean debes followear, si no lo haces eres malo, pedante, diva, y te irás al infierno de los twitteros.

Claro, exageré un poco pero en esencia es lo mismo.

No entiendo, no estoy de acuerdo con esa “filosofía”, y no es por ser diva, ni payasa, ni sentirme más ni nada de eso, es que no lo veo ni práctico ni cómodo ni lógico.

Soy de esas que no siguen a muchos, no sé como le hacen los twitteros que siguen a 300, 400 y más personas, esos son muchos updates en tu timeline, es más, hay algunos que siguen de a mil para arriba ¿alcanzan a leer algun tweet?.

Ni siquiera me estoy fijando a cada momento quien me sigue (eso lo hacía al principio nomás), en realidad, el criterio que sigo para followear a alguien se basa en la interacción, usualmente cuando comienzo a intercambiar replies con otros frecuentemente los foloueo o si me interesan mucho sus updates.

Me vino a la mente un post que leí en alt-tab sobre los ratios. Tu ratio como usuario de twitter es el número de personas que te sigen entre el número de personas que sigues, entonces mi ratio en este momento es de 7, alto porque me siguen más de los que sigo yo.

En dicho post están clasificados los distintos tipos de usuarios por su ratio, y resulta que soy una diva o  twitterdiva (twitterdiva me recuerda a narcomanta), precisamente por mandar a la fregada la reciprocidad.

Y no me molesta, pero me gusta creer que en lugar de diva soy una persona “selectiva”.

¿Tú eres reciproco?

Ah, maldito sea el mainstream, es casi inevitable, pero cuando algo se vuelve popular entre todo el mundo pierde cierto encanto, quizá muy al fondo -o no tanto- somos elitistas…

logo de twitter
Hace tiempo, unos meses tal vez, le decías a alguien que tu usabas twitter y te contestaba “¿twitter?,¿qué es eso?“, luego de unas cuantas palabras sacadas de la manga para intentar explicar lo que es, tu interlocutor quedaba con una cara de signo de interrogación o hacía como que entendía para terminar el tema, algunos sentían curiosidad y acababan creándose una cuenta, otros simplemente hacían como si nunca hubieran escuchado la palabra y seguían con sus felices vidas.

Hace muchos meses que tengo yo una cuenta en twitter, y ya varias veces tuve que explicar qué es, porque yo era la única fenómeno entre mis amistades que usaba eso en lugar del ya tan conocido Myspace (en el cual tengo una cuenta abandonada), o incluso el Facebook (que nunca he tocado). Siempre la misma historia, me preguntaban por mi myspace y yo les decía “no uso eso, yo uso twitter” seguido de las caras de incógnita y las explicaciones mias que no resolvían ninguna duda.

Pues ya cambió la situación, a partir de que Oprah, Ashton Kutcher, CNN y otras celebridades y gente conocida sacaran cuenta en twitter e hicieran todo un número teatral donde participaron las televisoras, ya la gente sabe que twitter existe, mas allá de nosotros, los twitteros empedernidos, los que estabámos ahí antes del BOOM mediático. Ahora es cosa de dominio público.

Para muestra les cuento que hace un par de días estaba en la universidad, platicando con un amigo que apenas voy conociendo, y como lo manda el mundo actual, compartimos nuestras cuentas de msn (además como somos compañeros de clase esto es indispensable). No sé porqué pero terminamos hablando de MySpace, de como a ninguno de los dos nos gusta, y en determinado momento dije “yo uso twitter” a lo que él respondió “¡ahhh el que usan los famosos!”.