cerdo-al-volante

Gente marrana.

¡Deveras!

Me cae muy, muy, pero muy mal la gente CERDA, que tira basura en la calle desde su auto, no es que los que la tiran desde otro lado no sean PUERCOS, pero es el descaro y WEBONADA que tienen de no guardar su basura en una bolsita y tirarla cuando lleguen a su casa o a cualquier bote de basura.
No, en lugar de eso abren la ventana y avientan el vaso de su café, la lata de soda, la colilla del cigarro, las cascaritas de las semillas que se van TRAGANDO.

¡¡¡Esto va para todos ustedes MARRANOS!!!

Que la basura que tiren en la calle se les regrese 7 veces en la JETA.

espectacular-amelie

No sé en base a qué demonios pero en mi clase de gráfico II llegó un viejo de arrimado, un profe, que se pasea por el salón haciendo presión sicológica entre todos nosotros los alumnos. Ni siquiera es nuestro profe asignado… Supuestamente tengo una profesora, y según yo, solamente de ella es la clase.

Pues resultó que un día la maestra nos dijo «les presento al profesor fulanito, bla bla bla, tiene maestria en esto, y es de bla bla y va a estar acompañándonos el resto del semestre». Pues dijo que nomás nos iba a acompañar pero ahora hasta es ese viejillo el que nos califica los trabajos. Y para colmo califica es base a su criterio muy personal y extraño, muy quisquilloso y de muy bajas calificaciones.

Me cae pero muuuuy mal que hice un trabajo, un cartel para la película de Amelie, además de diseñar el boleto, espectacular y volante, no dormí, me estuve hasta muuuuy tarde despierta y pagué más de 40 pesos por imprimir eso en papel couché. Es decir, le heche ganas, me quedó padre, ¡me quedo chido!. Total que llego a presentar mi trabajo, estan la maestra y el viejillo ese. Primero me chulean mi tarea, «que bonito color», «muy llamativo el cartel», «muy francés», yo ya hasta me la estaba creyendo, y la maestra le dice «entonces que le ponemos profe», má pos ora si, lo que diga el viejo, y el viejo con su cara despreciable y sus ojitos chiquitos como de lagartija (ok, tal vez exagero un poco por mi rencor) dice «ocho cinco».

8.5, ¡¡¡OCHO CINCO!!!, todo mi trabajo, todo el tiempo que le dediqué y nomás para que así como así el viejillo dijera 8.5 y fin de la historia. No soy yo la única inconforme, muchos de mis «compas» están igual de indignados, esque el profesorcito ese se pudo a repartir ochos cincos como si fueran tarjetitas.

Y un amigo y yo le dijimos a la maestra «oiga miss, ¿y porqué no califica usted, si usted es nuestra maestra?», y resulta que porque tiene que compratir la clase y de ahí ya no la sacamos… que bonito que bonito, peluches evade su reponsabilidad, y hasta dice «pues su trabajo si se me hizo para más calificación», si apoco.

Mendigo viejillo.

Se despide de ustedes una kozmica indignada, y esa imagen es el espectacular que hice, el de 8.5.