Esa frase es muy sabia, «nunca digas nunca».

No es bueno decir que nunca harás una cosa porque luego, por azares del destino o por cosas de la vida puedes terminar haciendo precisamente lo que juraste que no harías.

Yo caí en esa situación. Cuando era una niñita pequeña, inocente y angelical, veía como mi mamá se teñia el cabello, usualmente castaño claro tirándole a rubio. Y yo le decía «Ay amá, ¡pa que se pinta el pelo!, ¡es mejor el color natural!» y hasta le llegué a decir «cuando yo sea grande nunca me voy a pintar el cabello, ¡nunca!». Pffffff… Ya hasta lo he traído color azul. Mi caso es un ejemplo claro de nunca digas nunca, por que entre otras cosas, como yo, puedes cambiar de opinión.

Nunca digas que no harás algo porque tiempo despues…

  1. Te gustaría hacer eso que negaste.
  2. Te puedes ver forzado a hacerlo.

Yo prefiero decir ahora que simplemente no quiero, no me dan las ganas o no me gusta. Por ejemplo, en este momento no tengo para nada contemplado hacerme un tatuaje -porque se deforman con el tiempo y quedan como globo, demás de estirado o arrugadito- pero que tal que en un par de años si quiera hacerme uno.

Al final no tiene muchas consecuencias, más que alguien te diga «¿no que no?», o que piensen que eres un voluble (persona que cambia fácilmente de opinión), o simplemente que se rían de ti en frases como «jijiji, te acuerdas que antes decía que no le gustaba X, ahora es su favorito, jojo».

¿Te ha pasado?

Do you speak english?

Yes, I do.

Sip, yo soy bilingüe, y podría escribir este blog en español y en inglés pero no me gusta el spanglish. Aprendí practicamente sola. Sin inglés sin barreras, con barreras y ningún curso raro.

La música, los videojuegos, la tv y un par de diccionarios me ayudaron más a aprender inglés que cualquiera de los profesores en la escuela (aunque recuerdo que una maestra en primaria me enseñó un poco ¡con música de los beatles!).

A causa de que lo sé hablar y leer mis familiares se acuerdan de mí cada que necesitan una traducción…

¿Parle vous francés?

No.

Bueno, seguro lo escribí mal, pero la idea es que no hablo francés, pero me dan muchas ganas de aprenderlo. Tengo algunas nociones, palabras sueltas, números, días de la semana. Decir como me llamo: Je m’apelle kozmica.

Una de mis -muchas- metas en la vida es ser políglota. Admiro de Manú Chao (músico que me encanta) que sabe hablar español, inglés, francés, portugués y no se que más sabrá…

Algún día cumpliré mi meta, por lo menos ya inicié.

So, dear readers, do you speak english?

Yo creo de verdad que todos tenemos el potencial para ser buenos en cualquier cosa, pero que sólo desarrollamos algunas habilidades y el resto se quedan «dormidas».

Por eso los niños pequeños se aprenden el inglés rápido, hasta el chino, aprenden a tocar instrumentos musicales y demás. ¿Porqué de niño no te dicen que no sirves para algo?

Cuando eres grande hasta tu mismo dices «no sirvo para tal cosa» y muchas veces he oido el refrán «perro viejo no aprende trucos nuevos» bloqueándote sólo antes de siquiera intentar las cosas.

Sinceramente esos pensamientos se me hacen mediocres y conformistas.

Todos, sin importar la edad, tenemos la capacidad de aprender cosas nuevas. Lo que no todos tienen es ganas.

¿Tú que opinas?

Me he dado cuenta que el odio unifica a la gente más que el amor. Sí, de verdad.

Hace tiempo vi un especial de música metal o algo así en la televisión, y entrevistaban a un montón de rockeros metaleros, ¿cuál es tu banda favorita?. Y la mayoría contestaba Metallica, Cradle of Filth, Nightwish, Black Sabath entre otros tantos pero lo que todos tenían en común es que remataban su respuesta con: «… y odio a Moderatto y a Belinda»

Tenían más en común lo que odiaban que lo que les gustaba.

Se le llama así cuando un escritor se queda con la mente en blanco y no sabe como seguir su libro.

Apuesto a que todos los que tenemos un blog hemos sufrido de ese síntoma, aunque más bien sería bloqueo de blogger.

¿Y qué hacer?

Yo cuando tengo ideas me pongo a escribirlas, aunque no las vaya a publicar aquí inmediatamente, luego talvez las retome y se conviertan en un post. Tengo una carpeta llena de puras ideas que luego pueden llegar a parar a mi blog.

Es bueno, cuando sufres de bloqueo, andar por otros blogs, o de plano quitarte del teclado. No hay nada peor que escribir nada más por cumplir. Todos se dan cuenta. O eso creo yo.