esferaroja

Bien ya pasó navidad, comimos, bebimos, bailamos y hubo regalos.

Pasó un poco ya el frenesí consumista que acompáña a la festividad. Ahora se anuncian en todos lados los super descuentos en los productos navideños pos-navidad. Por ejemplo, arbolitos de navidad naturales a 50% de descuento. ¿Para qué? Si de por sí no me gusta eso de que cada año se poden millones de árboles naturales nomás para adornar una casa. Prefiero uno de plástico que se guarda y reutiliza hasta que se pueda.

También ponen baratísimos los caramelos esos en forma de gancho, me consta porque hubo una ocasión que compré cajas enteras de como 20 caramelos por 60 centavos de dolar. Es que esos estaban sabrosos.

Todos los adornos navideños en general se abaratan desde 40% a 70% de descuento. Y luego pensarías «wow que super ahorro», pero yo no lo veo así, las grandes empresas nunca estan dispuestos a perder, yo diría que más bien ése bajo precio es el real, pero antes de que sea navidad lo ponen carísimo porque toda la gente lo busca.

Sí, yo soy de esas que cree que la navidad es ahora un producto de la mercadotecnia más que nada, y luego me dicen «pero es que el nacimiento de Jesús y que los pastores y bla bla bla». De eso muy pocos se acuerdan ya -además que yo no soy muy religiosa que digamos- pero ahora el protagonista de la navidad no es el «bebecito Dios» sino que Santa Claus se lleva todo el crédito, él y los regalos. Pero sí creo que la familia se junta, por lo que sea que crean, pero generalmente la navidad es una buena excusa para juntarse y pasarla bien, es el lado positivo de la fiesta.

Y me llevé un par de buenos regalitos, cosas que ya de hace tiempo quería y que además me sirven. Mi camarita Nikon de la que ya les hable hasta el cansancio y otro que no me esperaba, una tableta Bamboo Fun que también me cayó de maravilla.

La fotografía que decora este post la tomé con mi nueva bebé -la cámara…-, es un adornito de mi casa, yo sé que no es una superfoto pero es de cuando andaba toda muerta de la emoción tomándole fotos a todo.

Y ustedes, ¿recibieron algo bueno?, o mejor, ¿regalaron?, ¿o de plano odian el consumismo y son considerados grinch por toda la familia y conocidos?

Yo soy una mujer que no le tiene miedo a las tijeras, hablando de cortarme el cabello claro esta.

No me da miedo ni ñañaras traer el cabello cortito, o más largo de un lado o todo trasquilado. Me importa poco que digan que las señoritas tienen que traer el cabello largo y el cortito sea de hombres. Eso es de los años 40’s. Ahora cada quien que lo traiga como se le plazca.

Yo de repente me aburro de como me veo en el espejo, no por nada tengo fotos con el cabello azul, rojo, negro, rubio…

Pero cada cambio radical de look lleva un proceso delicado que a veces provoca un poco de sufrimiento y un drama medio ridículo, sucede más o menos así:

  • Un día cualquiera me levanto, me veo en el espejo y decido que ya me aburrí de verme así.
  • Voy a mi computadora y busco cortes de cabello que me gusten.
  • Encuentro 1 o 2 cortes similares y los «estudio».
  • Voy por unas tijeras y empiezo a cortar, a veces le pido a alguien que me ayude, en casos extremos voy a un salón de estilistas. Esto es porque casi siempre me gustan cortes que en todos lados me dicen que no saben como hacerlos…
  • Ya con el cabello corto me veo en el espejo y me quedo en shock pensando «demonios… así no lo quería«.
  • Al día siguiente me veo en el espejo y pienso «agh!!! porqué me lo corté así«.
  • Batallo unos cuantos minutos averiguando como peinar mi nuevo cabello. Intervienen la secadora, plancha, spray, gel… de todo a ver que sirve y que no.
  • Ya unos días o una semana después me empieza a gustar como me veo con el nuevo look.
  • Hasta que un día cualquiera me levanto, me veo en el espejo y decido que ya me aburrí de verme igual.
  • Se repite todo.

Claro que hay excepciones en las que me gusta como me quedó sin hacerla de tos, pero por lo general el mini drama se presenta.

¿Les pasa así?, ¿o soy la única fenómeno que hace eso?.

Seguro ya se enteraron y si no pues aquí se enteran.

Un periodista le aventó un par de zapatos a  George Bush, el simpático presidente de los Estados Unidos, en Irak.


Enlace al video.

Luego al tipo lo taclean entre todos los de alrededor.

Según dice el video, tirar un zapato a alguien es como la mayor ofensa por esos lares, como la mentada mamá de todas las mentadas.

¿Te hubiera gustado que al menos un zapato le hubiera dado en la cara a Bush?, a mi sí un poco, la verdad es que se lo tendría bien merecido, pero gracias a sus buenos reflejos pues no pasó.

Enlace a la noticia en El Universal.

Actualización: Aca les dejo el enlace  a un jueguito por si se quedaron con las ganas de que Bush recibiera el Zapato con la cara, gracias a xab por el link.

¿Soy otaku? No pues no sé. Tú dime.

Segun yo tengo entendido, un otaku es un fanático de la animación japonesa y muchas veces de todo lo que produce Japón. Anime, mangas, música, comida, ropa (como kimonos y esas cosas), incluso el idioma.

No sé si yo soy otaku, no me considero una al 100. Si me gusta dragonball, los caballeros del zodiaco, pero esos a quién no… aunque también soy fan de arale y el dr slump (los originales), vi death note, elfen lied, estoy viendo lucky star, naruto, tengo un manga de oh mi diosa! y unos cuantos de X de clamp (por cierto, me gusta mucho el estilo de clamp), por lo mismo me gusta sakura card captors, y aún no los leo pero tengo los mangas de neon genesis evangelion, y la serie de candy candy y chobits. Y me gusta dir en grey, malice mizer, y algo de gackt.

Para aquellos que nada saben de estas cosas pues han de decir que soy una fenómeno traumada con esas cosas y con los japonesitos, y que no entendieron nada de lo que dije en el parrafo anterior incluso se algunas palabras sueltas en japonés. Pero en serio que cuando voy a una convención de ese tipo -solo he ido como a 3- me siento perdida. De tanto anime y manga que existe yo he de conocer un 5% o menos.

Claro, los otakus son vistos como bichos raros porque lo son – ¿o debería decir somos?-, sobre todo a la hora de hacer cosplay, ya ven que haste me traje una foto de un tipo disfrazado de waluigi. Yo nunca he hecho cosplay, pero si lo hiciera sería de tomb raider o una mujer sensual así más o menos como yo (:P), a lo más que he llegado es a ponerme unas orejitas de gato en la cabeza, porque temo que si me disfrazo completa me guste y se me desaparezca el sentido de la vergüenza.

Creo que los otakus que lo son al 100% dirán que yo no lo soy, porque nunca me llevo mi bandana de naruto a la uni colgada en el cuello (tengo la de la aldea de la hoja), ni me pongo un apodo que suene japonés como kozmica-chan, y los que nada saben del asunto pues me mirarán y me apuntarán con el dedo gritando «otaku fenómeno!!!», o simplemente «esa tipa esta bien rara» porque ni siquiera sabrán que quiere decir otaku.

Tu que dices, ¿watashi wa otaku?, o peor aún… ¿tu eres otaku?

¿Te ha dado dolor de espalda?, supongo que sí, ¿pero te ha dado del cruel?… me refiero a ese dolor que parece que te han encajado una espada a lo largo de tu columna vertebral y que con cada ligero movimiento que haces sientes que el filo te corta por dentro ocasionándote quejárte y tratar de quedarte quieto como una tabla.

Pues ese es el dolor que me dió a mi ayer. Ni tuve ganas de estarme en la computadora de ociosa, ni para actualizar los blogs ni nada. El dolor me mataba, pero hoy ya ando mejor. Así que les describiré mi proceso de sufrimiento y recuperación.

Antier tenía una ligerísima molestia en la espalda, más bien cerca de la columna, bajo un omóplato. Y ayer tuve que salir de mi casa, no me abrigué porque pensé que no era necesario, pero para la tarde la ligerísima molestia era un dolor de espalda infernal.

Parecía que me habían amarrado una tabla en la espalda y no podía flexionarla sin que sufriera.

¿Cómo dejar de sufrir el castigante dolor?

  • Primero, llegué a mi casa y me abrigué como si me fuera a ir de vacaciones a la antártida, con la chamarra más enorme y calientita que tengo.
  • Luego, un masaje por parte de las manos amorosas de mi madre -puede funcionar las manos amorosas de cualquier persona, importante que sean amorosas si no corres el riesgo de empeorar- con una pomada especial para el dolor muscular. De esas que luego hacen que luego sientas calientísima la piel, o helado, o las dos cosas.
  • Después un baño con agua caliente, importantísimo que sea caliente y no frío, porque luego quedarías tieso y chueco. Lo calientito te relajará el músculo y el tendón o lo que sea que se haya encojido/torcido.
  • Entonces, luego de cenar, me tomé una pastillita para el dolor, específicamente una diclofenaco, pero una de naproxeno sódico también debe funcionar.
  • Por último una buena noche de sueño, con una buena almohada para no cansarte mientras duermes.

Y voilá (vualá), amanecerás mucho mejor. No digo que 100% curado, porque yo aún desperté con poquitito dolor pero no se compara a sentir la espalda molida y torturada por los mismísimos tridentes del infierno, como ayer.

Es importante que el día que te duela no andar de valiente haciéndote el rudo como que no te duele nada y seguir con actividades que puedan empeorar la situación, o salir al frío -como yo- sin abrigarte como se debe.

¿Les ha pasado?, espero que no, porque en serio que no se lo deseo a nadie.