Eso lo digo por como yo era antes de tener novio.

Yo era la chica ruda, me burlaba de todo y nunca mostraba el menor indicio de dulzura. Era chica mala. Todo me daba igual y -mucho antes- los niños me daban asco, y los cursis me daban risa -algunos todavía-.

Pero, ¡zas!, que me consigo un noviecito -o el me consiguió a mí, quién sabe-. Y me transformo, la niña ruda, ácida y cruel, se vuelve un cántarito de miel que derrama azucar a borbotones.

Jajajaja. Me río de mi misma. De seguro que mi antigüa yo se reiría de mí y tal vez se apenaría de mi tierna conducta. Pero claro que toda esa ternura sólo se vuelve visible en presencia de mi morrito. Los ojitos pispiretos, la vocecita dulce y los movimientos delicados sólo salen a la superficie cuando él está cerca.

Heme ahí en su compañía, que me vuelvo acaramelada, romántica y cursi.

Es como si yo fuera una lagartija de esas de espalda picudita, de las que raspan porque tienen piquitos y están ásperas del lomito, pero que tienen la pansita suavecita aunque nunca se la dejan ver. Extraña comparación… emmmm… sí, pues algo quise decir aunque no me de a entender.

Te dedico este post amorcito mío, corazón de melón, amor de mis amores!!! muaaaaaaaaaaaaaacks!!! :*

Hoy no fue un buen día para mí.

Pero para qué aburrirlos con los estresantes detalles y revivir la angustia del pasado cuando puedo poner esto:

¡¡¡El castor del HORROR!!!…

castor-horror

Hoy estaba platicando con un amigocho en la escuelin de muchas cosas y empezamos a hablar de la hipocresía.

Me cae mal que la gente salga con «a mi me cae mal la gente hipócrita osea me chocan weeeeee!!!».

¿Cómo pueden decir eso? Todos, TODOS somos hipócritas, no he conocido a alguien que no sea hipócrita en mi vida. Desde que le sonríes a ese que ni te cae bien nomás por corresponder, ahí mero está la mentirota…

Cuando le ayudas a alguien, o lo visitas (ya sea a su blog o a su casa) nomás por compromiso, y todavía le dices que que gusto…

Y no digo que esté mal, porque sabrá que sería del mundo si no hubiese hipocresía.

Hablando de eso, hay una chava de la uni que me cae mal, si así es. Una chaparrita que siempre anda guapa (no, no es envidia), esque la muchacha esta siempre pero siempre siempre feliz y se ríe de tooooooodos los chistes -aunque no tengan gracia-, y saluda a todo mundo aunque no fueran amigos(hasta a mí me saludaba y yo le correspondía hipócritamente por cortesía, pero como vió que yo nunca comenzaba el saludo creo que desistió de su intento de hacernos besfrenz), y siempre participa en el salón y rie y hace caritas y brinca… ¡Puras mentiras! Se ve falsa hasta con sus amigos. Pero que me meto yo en su forma de ser pues si así le gusta andar. Ouch, me vi bien metiche y vieja amargada… jajaja.

El caso es que todos somos aunque sea un poquito hipócritas, por lo general tenemos a nuestros cuatachos y pareja con los que si somos siempre sinceros pero de ahí en adelante…

Esque estaba yo haciendo mi tarea de diseño, que es imagen corporativa, ahí estoy pues en el corel… que le cambio esta rayita, que le pongo otro color, ay que feyito logo, mejor lo borro y hago otro…

Mientras hacía todo eso al mismo tiempo tenía mi musiquita en play, de muchos artistas revueltos, canción tras canción, porque yo sin música no estoy agusto haciendo mi tarea.

Entonces estoy así chido, hasta tarareando, que la ingrata, que a veces vuelvo, que de chetes, que los chemical brothers y de repente que sale una baladita, pero no me doy cuenta por lo metida que estoy en mi trabajo, hasta que ya es demasiado ñoña, empiezo a oir que cantan «la bella y la bestia, la la la, nace una ilusión, la la la»… Y yo me quedo así con cara de ¿WHAT?. Tons me fijo en el reproductor y veo el título de la rola y dice «la bella y la bestia» de Chenoa y David Bisbal.

virus-musical

¿Como demonios llegó esa cosa a mi compu?, que ahora se propagan las canciones chafas por virus o qué.

Me saqué de onda y ya ni me pude concentrar bien en mi trabajo. Chinche david bisbal…

Pinflois.

llorar

Es bueno hacerse los fuertes, y no dejarse tumbar por cualquier mal paso, o por cualquier fracaso.
Es bueno reirte también cuando se rien de ti, o reirte de tus propias desgracias.
Es bueno aguantarse golpear a alguien, cuando ese alguien es un soquete, aunque se lo merezca.

Pero también es bueno llorar de vez en cuando.

No es bueno reprimirte siempre.

Eso que te molesta tienes que sacarlo de tu sistema, eso que te entristece, lo que te da impotencia.

Que si no lo sacas, que por no llorar un momento, por no quererte ver débil, estas endureciéndote por dentro. Convirtiéndote en un artefacto.