Portada de el libro de Justina

Hace mucho que no publicaba la reseña de un libro, y es que me he llenado de cosas que hacer y mi hábito de lectura ha muerto un poco. Pero les comento que terminé de leer Justina o los infortunios de la virtud, un libro del Marqués de Sade (o Donatien-Alphonse-François de Sade, uff, con razón se puso el Marqués).

Que les puedo decir, a ver, para empezar no es un libro que le debas de regalar a un niño, ni prestárselo a tu hermanita de jardín de niños, ni tampoco es un libro que puedas leerle en voz alta a tu querida abuelita…

Una palabra resumen el libro: sadomasoquismo.

Aunque también pueden ser dos palabras por separado: sadismo y masoquismo.

Si ya te diste cuenta –o probablemente ya lo sabías– el nombre del autor se relaciona con esas palabras que acabo de escribir, el Marqués de Sade.

Esto es porque ese tipo gozaba morbosamente causando humillación y dolor (sadismo), y hasta le gustaba que lo golpearan (masoquismo), vaya, pues cada quién sus gustos, ¿no?. Y según supe, los libros que escribió se vieron inspirados es su vida diaria y perversiones sexuales.

Parece que me estoy saliendo del tema de hablar del libro pero no, esque Justina trata de eso.

Sinopsis (no te cuento nada importante, lee tranquilo): Justina es una niña de 12 años aferrada a la virtud, las buenas costumbres, ingenua e inocente,  le hace el fuchi a todo lo malo o pervertido y cuida su virginidad como el tesoro más grande del mundo, pues resulta que se queda sin nada entonces la vida la lleva a sufrir inumerables abusos y perversiones por parte de las viles personas que se encuentra…

Y es muy, muy, muy explícito, bueno, a veces llamando a las ciertas partes del cuerpo “altar de venus” de manera poética pero describiendo los encuentros sexuales de manera tan ilustrativa… No sobra decir que se incluyen golpes, sangre y asquerosidades varias.

Es un libro relativamente corto, y aunque lo que más tiene son orgías y encuentros sexuales también tiene una historia, la trama se deja ver de vez en cuando, que te cuenta de un modo crudo y morboso que la vida es injusta y las personas más nobles y buenas sufren a veces las peores bajezas, se confronta la virtud y el vicio, la bondad y la maldad, lo de “nada es lo que parece” y hasta los que se ven más buenos pueden ser un asco.

Como te habrás imaginado este libro fué prohibido muchas veces pero ya lo puedes comprar en cualquier librería. Hasta ha servido como sujeto de estudio por los sicólogos que estudian las desviaciones sexuales…

No es recomendado para niños ni para personas de estómago débil (de esos que vomitan facilmente). Y si de todos modos te animas pues adelante, es un libro asqueroso y vil pero no deja de ser interesante.